
El cofundador de Ripple, Chris Larsen ha hecho una importante donación en criptomonedas para apoyar la campaña presidencial de 2024 de la vicepresidenta Kamala Harris. La contribución, por un total de 1 millón de dólares en XRP, se destinó a Future Forward USA, un comité de acción política (PAC) que respalda a Harris, según confirmó la periodista financiera Eleanor Terrett. Esto marca la primera donación en criptomonedas registrada de Larsen, lo que refuerza su apoyo a Harris, que anunció inicialmente en septiembre.
De acuerdo con los informes de CNBCEsta última donación eleva el apoyo financiero total de Larsen a la campaña de Harris a más de 1.9 millones de dólares mientras compite por la presidencia en las próximas elecciones. La participación de Larsen en la campaña se produce en un momento en el que Ripple Labs está envuelto en una batalla legal de alto perfil con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). La demanda, iniciada en 2020, se centra en si XRP debe clasificarse como un valor. Tanto Ripple como la SEC han presentado apelaciones tras un fallo en agosto, manteniendo activos los procedimientos legales.
La importancia política de las criptomonedas en 2024
La donación de Larsen destaca la creciente influencia política de los actores interesados en las criptomonedas y la cadena de bloques, una tendencia que se observa en los dos principales partidos políticos de Estados Unidos. Con los activos digitales ganando prominencia en el sector financiero, el ciclo electoral de 2024 está viendo un nivel de interés sin precedentes por parte de los inversores y defensores de las criptomonedas.
Aunque Kamala Harris no ha hecho declaraciones públicas extensas sobre las criptomonedas, su campaña ha buscado recientemente interactuar con la comunidad criptográfica. A principios de agosto, su equipo lanzó la iniciativa “Crypto4Harris”, destinada a fomentar el diálogo con los propietarios de activos digitales y desarrollar un marco de políticas que respalde al creciente sector. Esta medida es vista ampliamente como una contrapartida a los esfuerzos republicanos por cortejar el voto criptográfico, posicionando a Harris como una posible aliada de la industria a medida que se intensifican las conversaciones regulatorias.







