
Rusia está explorando la posibilidad de lanzar un banco de criptomonedas controlado por el Estado, una medida destinada a combatir la delincuencia financiera y apoyar al sector nacional de la minería de criptomonedas. La propuesta, respaldada por Evgeny Masharov, miembro de la Cámara Cívica, sugiere integrar las operaciones de criptomonedas en el sistema bancario formal a través de una importante institución financiera.
Masharov cree que la iniciativa podría legalizar las transacciones "en la sombra", aumentar los ingresos federales y cortar los canales utilizados para reclutar ciudadanos para actividades delictivas. También enfatizó la falta de infraestructura para que los mineros conviertan activos digitales a moneda fiduciaria, una brecha que el banco propuesto podría subsanar bajo supervisión regulatoria.
Aunque los pagos con criptomonedas siguen prohibidos desde 2022, Rusia ha suavizado recientemente su postura, autorizando productos vinculados a criptomonedas para inversores acreditados y considerando una moneda estable vinculada al rublo. Se prevé que el mercado de criptomonedas alcance los 3.9 millones de dólares en ingresos anuales para 2026, con un número de usuarios que superará los 44 millones, lo que subraya aún más la necesidad de un marco legal estructurado.
Un banco de criptomonedas regulado podría marcar un punto de inflexión en la estrategia de finanzas digitales de Rusia, equilibrando la innovación con el control estatal.







