By Publicado el: 06/06/2025

Trump Media & Technology Group (NASDAQ: DJT), empresa matriz de Truth Social, ha presentado una declaración de registro del Formulario S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) para el lanzamiento del ETF de Bitcoin de Truth Social. Este fondo cotizado en bolsa (ETF) propuesto busca brindar a los inversores exposición directa a las fluctuaciones del precio de Bitcoin.

El ETF está estructurado para contener Bitcoin real, con Crypto.com designado como custodio exclusivo, agente de ejecución principal y proveedor de liquidez. Yorkville America Digital, gestora de activos con sede en Nueva Jersey, figura como patrocinadora del fondo. De aprobarse, el ETF cotizará en NYSE Arca.

Esta presentación se produce tras el reciente anuncio de Trump Media sobre una iniciativa de 2.5 millones de dólares para establecer una reserva de tesorería de Bitcoin, lo que posiciona a la compañía entre los mayores tenedores corporativos de la criptomoneda. Esta medida se alinea con la estrategia más amplia del expresidente Donald Trump de integrar los activos digitales en el sistema financiero estadounidense.

Sin embargo, la presentación del ETF ha suscitado inquietud debido a las cláusulas que permiten al patrocinador realizar transacciones potencialmente conflictivas con los intereses de los accionistas, incluyendo el derecho a adelantar operaciones. Además, en caso de una bifurcación de la red Bitcoin, el fondo podría abandonar permanentemente cualquier activo resultante, lo que podría afectar la rentabilidad de los inversores.

El ETF Truth Social Bitcoin entra en un mercado cada vez más competitivo, compitiendo con actores consolidados como iShares Bitcoin Trust de BlackRock y Wise Origin Bitcoin Fund de Fidelity. Si bien la marca Trump puede atraer el interés de los inversores, los analistas del mercado sugieren que el éxito a largo plazo dependerá de la capacidad del ETF para diferenciarse.

La decisión de la SEC sobre la presentación está pendiente, y el período de revisión legal se extenderá hasta principios de 2026. El resultado indicará un sentimiento regulatorio más amplio hacia los vehículos de inversión en criptomonedas en los Estados Unidos.